about hossam
discography
about serena
tours
videos
CD's
news
links
contact us
 
- Agregar a favoritos



(click en la imagen para ver ampliación)

ZEINAB KHALIL, una joven muchacha de campo que se mudó al Cairo a principios de los años cuarenta y apareció repentinamente en los escenarios de los clubes nocturnos. Su primera aparición fue en el famoso club nocturno de Badeia Masabny , presentadora de muchas de las actuales estrella de la danza, cantantes, actores y actrices de cine y teatro. Badeia recibió a esta joven, reconoció su potencial y la puso en las manos de una prestigiosa profesora de danza de esos tiempos llamada Jacque. Jacque entrenó a Zeinab en las artes del Ballet, Jazz Tap y Danza Moderna Contemporánea, y la ayudó a dar forma y desarrollar una interpretación propia de su estilo natal, Báladi Egipcio. Todo esto preparó a la joven Zeinab Khalil para incorporarse al grupo de coristas que bailaban alrededor de la reina del espectáculo, Badeia. Entonces, Badeia la observó con más atención al notar que era la corista que ejecutaba todas las rutinas de baile con más perfección y que guiaba al resto de las bailarinas tanto en los ensayos como durante los espectáculos, y la puso en la primera fila y le puso el nombre artístico de "SAMYA GAMAL".

(click en la imagen para ver ampliación)

Durante aquel período de albor de Samya en el Club de Badeia Masabny, había otra joven bailarina que había comenzado un poco antes que Samya y que estaba más adelantada en cuanto a presentaciones como solista y en cuanto a fama y admiración frente a los habitués del club. Su nombre era Taheyya Karioka. Muy poco después, Badeia le asignó a Samya actuaciones como solista, y, al igual que Taheyya, Samya cantaba y bailaba en los números de los recitadores de monólogos y, algunas veces, junto a los comediantes que necesitaban una buena bailarina que le diera energía a sus espectáculos. Entre Taheyya y Samya nació una amistad muy fuerte. Muestro dos fotografías extremadamente inusuales donde se puede observar el sentimiento que las unía. Y, siguieron siendo amigas hasta los últimos días de Samya, algunos años antes de los de Taheyya.

Durante su trabajo en el club de Badeia, Samya entabló una amistad y conexión muy fuerte con un joven cantante libanés todavía no reconocido, en ese entonces, ni por Badeia ni por la audiencia. Su nombre era Farid Al Atrash. Llegó luego la oportunidad para Farid de participar como solista cantando, y empezó a ser más y más admirado por su voz y por sus composiciones únicas. Entre Samya y Farid surgió una historia de amor que resonó y sigue resonando hasta hoy en día. Fue el primer y más importante amor de Samya y le cambió la vida por completo. (Por favor, remitirse al artículo sobre Farid Al Atrash).

(click en la imagen para ver ampliación)
(click en la imagen para ver ampliación)

Samya continuó su camino artístico con su Danza Egipcia de excelencia y, en forma paralela a su trabajo en el club, sólo hacía algunas presentaciones en bodas y funciones privadas de alto nivel, pero jamás en otros clubes nocturnos.

Samya tuvo la oportunidad de actuar por primera vez en una película poco antes que su colega Taheyya. La película se llamaba Min Fat Adimo (Quien No Tiene Pasado Tampoco Tiene Futuro), del director Farid El Gendy. Esta película tuvo un final trágico y fue un terrible fracaso en las taquillas y no por culpa de las personas que habían trabajado en ella. Se trataba de una película política acerca de un miembro del parlamento particularmente terrible y corrupto que no estaba en el gobierno al momento de filmar la película; pero, ˇque lastima!, cuando la película terminó de hacerse, lo nombraron primer ministro.

Por supuesto, no hace falta decir que la película terminó bajo las tijeras trituradoras del departamento de censura que la dejó hecha un manojo de cuadros de vídeo no secuenciados, sin relación alguna, incomprensibles. La parte desagradable es que la película fue exhibida en los cines, lo que hizo que todos los actores y demás personas que trabajaban en ella se vieran muy tontos. Esto dejó a Samya fuera de la industria cinematográfica durante algunos años, hasta que le dieron papeles secundarios en películas de menor categoría en las cuales brilló. Sin embargo, durante todo ese tiempo el baile fue su principal amor y el centro de su vida. Siempre buscaba compositores y expertos en instrumentación de primer nivel para su música, así como coreógrafos de primer nivel para trabajar sobre sus bailes, y los diseñadores y fabricantes de vestuario de primer nivel de la época. Llegó a viajar al exterior para bailar en el Líbano y en Siria, donde fue muy bien recibida y su nombre se hizo popular. Durante todo ese tiempo, su historia de amor con Farid se fortaleció; en aquel entonces, él había comenzado también a participar en cine. Pero debido a que él cantaba y actuaba en películas de otros productores y directores, no podía insistir para que ella actuara con él en dichas películas. Su primera película fue Entisar El Shabab (La Victoria de la Juventud) en la cual actuó junto a Rawheyya Khaled; la segunda, Ahlam El Shabab (Sueños de la Juventud), junto a la legendaria actriz Madiha Yousry; y la tercera, Gamal We Dalal (Belleza y Timidez), en la cual aparecía junto a la bailarina Beiba Ezz Eddin, novia del productor de la película.

(click en la imagen para ver ampliación)
(click en la imagen para ver ampliación)

Cuando Farid decidió producir sus propias películas no podía ni pensar en hacerlo sin la luz de sus ojos, Samya. La película se llamó Habib El Omr (El Amor de mi Vida), y el éxito cubrió a ambos enamorados como una avalancha de sorprendente buena suerte.

Cuanto más se fortalecía el amor y la relación de esta pareja y el fuego entre ellos ardía con llamas más poderosas, más atraían ellos la mirada de personas en general y admiradores así como la de aquellos que estaban celosos. Samya tenía un admirador muy rico que hacía todo lo posible por atraer su atención, colmándola con regalos, joyas, dinero y propiedades, en un intento por arrancarla del lado de Farid y tenerla para él. Sin embargo, Samya fue muy clara y directa con él y le dijo que su corazón estaba cerrado y las llaves de la cerradura estaban en el bolsillo de Farid. Pero su admirador no cedió y probó todas las maneras posibles, hasta produjo una película cuya historia trataba sobre una artista que estaba enamorada de un compañero artista, y la historia terminaba que el amor de éste era falso y simulado y que la engañaba, mientras que había otro admirador "verdadero" que sentía un cariño muy grande por ella y que la colmaba de regalos y amor, y ella no le correspondía. Cuando su amado la abandona y la decepciona, nadie le hace compañía, excepto su otro enamorado, quien la perdona y la ama aun más profundamente a pesar de que como artista ella casi llega al punto de desvanecerse como el sol al atardecer. La película se llamaba Al Ghoroub (El Atardercer).

(click en la imagen para ver ampliación)
Por supuesto, Samya sabía lo que él estaba tratando de decirle con su película y entendió sus intenciones, pero igual aceptó el papel protagónico en la película y presentó algunas de sus mejores rutinas de baile mientras continuaba con su íntima relación con el amor de su vida, Farid. La película terminó de hacerse y en la noche del pre-estreno todos los artistas principales y todo el equipo de filmación estarían allí, al igual que un gran anfitrión de quien es quien en el mundo del cine y del arte. Esta era la noche que su admirador productor había reservado para ofrecerle un contrato para tres nuevas películas y un cheque como adelanto por cada una de ellas, sin olvidar su amor eterno y una proposición de casamiento. Esta clase de veladas suelen terminar con una gran fiesta y un gran banquete que es recordado por todos. Pero Samya no fue al pre-estreno ni a la fiesta, y pasó la noche con su amado Farid riéndose a carcajadas del rival de este último.
(click en la imagen para ver ampliación)
Todo esto le dio fuerza y seguridad con respecto a su amor e íntima afinidad con Farid y un día Samya le pidió casarse y coronar así su relación y su amor con el acto más sincero. Pero, él lanzó una bomba que no sólo hizo pedazos el corazón de Samya sino también todos sus sueños y esperanzas y aniquiló la chispa especial del sin número de emociones mágicas que ella sentía por él debido a su amor por él. Farid argumentó que, debido a que él provenía de una familia real de las Montañas Druz, era una vergüenza imperdonable para su gente, y, en realidad, ellos lo matarían o lo desheredarían, si se casaba con una bailarina/actriz. En ese momento, Samya hubiera preferido haber sido arrollada por un tren fuera de control y deseaba estar muerta. Cerró la puerta y se recluyó, y no vio a nadie por algún tiempo. Pero las ofertas de trabajo seguían llegando, y ella las rechazaba. Hasta que, finalmente, le ofrecieron trabajo como bailarina en unos clubes nocturnos en Europa y aceptó. Pensó que esto la ayudaría a olvidarse del trágico golpe y de las memorias que le quemaban el corazón. También aceptó un papel protagónico en una película junto a un cantante libanés de nombre Mohamed Mar-ie, no muy conocido en el mundo del arte salvo por la canción La Ya Helow La (No, Mi Hermosa, No).
(click en la imagen para ver ampliación)

Cuando Samya regresó al Cairo y trabajó en algunos clubes, conoció a un caballero estadounidense llamado Jack King. Un dueño de una finca que se enamoró de ella en forma enloquecida y que quería casarse con ella y llevarla a Estados Unidos de América. Samya sintió que no había razón para no casarse y viajar nuevamente al exterior. Jack King anunció su conversión al islamismo con el nombre de Abdullah King. Se casaron, y, en ese mismo instante, Samya partió a Estados Unidos. Siguió en contacto con sus amigos del Cairo y fue tan sólo un año después que pidió el divorcio y regresó a Egipto para continuar con su carrera artística.

Algunos meses después, Samya conoció a Roshdy Abaza, una estrella de cine egipcio, un hombre extremadamente atractivo que rompió el corazón de todas las jóvenes de Egipto al casarse con Samya. Vivieron felices, educaron a su hija hasta que la entregaron en matrimonio, y Samya se retiró del mundo de la actuación artística.

En 19// Samya regresó por un corto período al mundo de la danza donde fue muy bien recibida, y celebraron su relanzamiento al mundo de las estrellas con una fiesta privada ofrecida por el compositor egipcio Mohammed Abdel Wahab, quién había compuesto piezas de baile especialmente para ella. Este regreso artístico fue corto, después del cual Samya se retiró en forma definitiva y vivió sola hasta su último día, el / / 19//.

(click en la imagen para ver ampliación)
Durante la sorprendente y excitante vida artística de Samya Gamal, la bailarina, se produjo un gran cambio en la moda para bailar; tema sobre el cual nos detendremos para darle un breve vistazo. Samya fue la primera bailarina que bailó descalza. En general, TODAS las bailarinas bailaban con zapatos. Hasta que, una noche, Samya estaba presentando un espectáculo, muy compenetrada con el fervor de la música, el ritmo y la coreografía, y se le salió un zapato, o se le rompió. Rápidamente, Samya se sacó el otro zapato y siguió bailando descalza. Esto generó un gran aplauso y la admiración del público quien respetó su osadía y coraje para bailar descalza. Se dijo que, la noche siguiente, todas las bailarinas en los clubes nocturnos del Cairo estaban bailando sin zapatos como si bailar descalzos fuera una moda inventada por Samya Gamal.
(click en la imagen para ver ampliación)

Ya que nos hemos detenido en este tipo de anécdotas, aquí deslizo otra para ustedes: Esta anécdota involucra al Rey Farouk, el último rey de Egipto después de la revolución del año 1952, y a Samya Gamal. Se trata de un rumor inventado, NO real. Como en todos los banquetes de la realeza, especialmente aquellos donde había invitados extranjeros, se presentaba un espectáculo de baile que era el momento cumbre de la velada de entretenimientos. Samya era una de las bailarinas invitada una y otra y otra y otra vez, hasta el punto de convertirse en objeto de comentarios por parte de algunas personas mal pensadas, especialmente aquellas a quienes les encantaba empañar la reputación del rey y referirse a él caratulándolo de mujeriego, y llamando a Samya "La Bailarina Real Oficial de Egipto". Sin embargo, varias fuentes confiables del mundo artístico, y muy cercanas a Samya, aseguraron, una y otra vez, que Samya nunca se había involucrado con el rey y que el hombre, que debía pedirla por el nombre para que bailara en sus banquetes, nunca había demostrado más que admiración hacia una de las artistas prestigiosas de su país.






(C)(P) 2001- 2004 Ramzy music International, UK. - Todos los derechos reservados
diseño web