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Hija única, nacida en una familia egipcia de pocos ingresos,
AWATEF MOHAMMED EL AGAMY, más tarde conocida como
NAGWA FOUAD, se mudó al Cairo después de
darse cuenta de su potencial, su habilidad y su amor por la danza
egipcia en sus actuaciones familiares, y en las bodas locales
y los encuentros sociales. Todo lo cual la hizo pensar seriamente
en convertirse en una bailarina profesional. Entonces, llegó
al Cairo y comenzó a trabajar en algunos de los pequeños
clubes nocturnos. Llamó mucho la atención con su
interpretación perfecta de la música, su cuerpo
delgado, su representación excelente, sus cualidades rítmicas
únicas y un sentimiento romántico por la danza que
funcionaba como un imán con todas las audiencias.
Nagwa se entrenó en manos de varias bailarinas retiradas,
y entrenadoras y coreógrafas contemporáneas; y,
además, usó su sexto sentido para elegir músicos
de clase superior para su banda. No sólo se entrenó
en danza y música egipcia sino que también se concentró
en aprender danza y música occidental, clásica y
contemporánea, como ser Baile Clásico, Jazz y Tap.
Todo ello le proporcionó una plataforma de referencia muy
grande sobre la cual dibujar a medida que su carrera crecía
durante los años 50, 60, 70, 80 y 90, y ahora, en los 2000,
de lo cual estamos orgullosos
Esta maravillosa bailarina es, al momento de escribir este artículo,
la única estrella de cine bailarina que llegó desde
los años 50 y ha ganado el título y la corona que
la hacen acreedora de un nuevo lugar en la serie de vídeo
"STARS OF EGYPT" ["Estrellas De Egipto"] como
una de las damas históricas que hicieron de la danza egipcia
lo que es hoy en día.
La habilidad de Nagwa Fouad para continuar flexible y saludable
se debe a su amor por el baile y los deportes. Sus deportes favoritos
son el tenis, el ejercicio aeróbico y la natación,
y caminar. Así se cuidó durante toda su vida para
mantener su figura y su belleza.
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Su primera presentación
en el mundo del cine fue con la película "Sharei El
Hob" (La Calle del Amor), protagonizada por un sin número
de magníficos actores y actrices, y cantantes como Hessein
Reyad —el abuelo de los actores de Egipto—, Abdel Salam El Naboulsy,
Zeinat Sedqy y, por supuesto, Abdel Halim Hafiz en la canción
clásica "Olulu" (Cuéntale a Ella), (puedes
encontrar esta canción en "Best of Abdel Halim Hafiz"
["Lo Mejor de Abdel Halim Hafiz"] EUCD 1195 de Hossam
Ramzy). Esta película, de efecto demoledor, cuenta la historia
de un joven artista nacido en una familia pobre de la Calle Mohammed
Ali —donde viven todos los músicos del Cairo— cuyo padre
era un músico pobre de la Banda Hasaballa. Aquí
va para ti parte de la historia musical de Egipto: El estilo de
música Hasaballa derivó de un músico llamado
Hasaballa, un ex músico de la banda militar que formó
una banda con sus viejos amigos músicos retirados de la
armada y que tocaban canciones tradicionales de boda, folclóricas
y popular con instrumentos de bronce en una banda de estilo marcha.
Eran más sonoros, más baratos, y capturaban la atención
con sus ex-uniformes de la armada, especialmente al ser contratados
para un evento tan ruidoso como lo es el caso de la dote de una
novia, cuando muebles y vestimentas son transportados de la casa
de la familia de ella a la casa de su futuro esposo. También
los contrataban para otras ocasiones, cuando alguien era liberado
de la prisión, para las fiestas de bodas y cuando alguien
iba a la Meca en peregrinaje.
Pero volvamos al argumento de la película, este joven talentoso,
protagonizado por Abdel Halim Hafiz, es enviado al Instituto de
Música Árabe para estudiar música y canto,
y para que regrese siendo un artista formado de quien pudieran
estar orgullosos. Verán, la mayoría de las personas
menospreciaban al Hasaballa y a los músicos de la Calle
Mohammed Ali y los consideraban el desperdicio del mundo de la
música. Por lo tanto, tendrían una gran oportunidad
de ganarse el respeto social si uno de ellos se convertía
en una persona educada de quien pudieran estar orgullosos y que
les pudiera enseñar a actuar con propiedad.
De todas formas, cuando el joven Abdel Halim Hafiz regresa de
la universidad después de haber aprobado el examen, se
encuentra con una gran fiesta callejera en la cual, como podrás
escucharlo en la canción "Olulu", casi se genera
un duelo entre la banda egipcia "regular" y la banda
de Hasaballa. Nagwa bailó si primera aparición en
la película con esta canción que, en mi opinión,
es lo más cercano a la mejor demostración natural
de cómo baila en realidad una joven egipcia común
(en el mejor de los sentidos de la palabra común). Perfectamente
inocente, llena de amor, emocionalmente bien expresada, traduciendo
cada parte de la música de una manera maravillosa y retratando
el argumento de la historia en una actuación magistral
que debe ser vista para ser creída.
La película Sharei El Hob se convirtió en un clásico
que hizo famosos a todos: a Nagwa, a Abdel Halim Hafiza, así
como a SABAH, el notable cantante libanés. Después
de ello, Nagwa comenzó a bailar en todos los conciertos
de Abdel Halim como bailarina estrella para la apertura de sus
espectáculos. Todo esto la hizo más y más
famosa, al tiempo que Abdel Halim era llamado "La uva negra
egipcia" —debido a su hermosa y dulce voz negra— y era el
rompe-corazones de casi TODAS las mujeres árabes, y no
sólo egipcias.
Nagwa Fouad tomó real consciencia de que su banda tenía
que ser, si bien no tan buena, al menos compatible en nivel de
la banda con la cual solía trabajar Abdel Halim, AL MASSEYA
ORCHESTRA (La Orquesta Diamante), dirigida por el fallecido Ahmed
Fouad Hassan, el músico de Quanoon. Entre los músicos
famosos de la banda se encontraban el también fallecido
Mahmoud Effat en flauta Nay (interpretado también en los
discos compactos de Hossam RamzyThe Best of Om Kolthoum,
Abdel Halim, Farid Al Atrash y Mohammed Abdel
Wahab, y a quien Hossam dedicó su álbum Source
of Fire), Mahmoud Hammouda en Tabla (el profesor magistral
de Hossam) y el conductor de la más grande y respetada
sección de violín y cuerda de todo el Medio Oriente.
En su banda, Nagwa Fouad contaba con Ahmed Hammouda, el hermano
de Mahmoud Hammouda, en Tabla, el maestro de todos los percusionistas
de estilo danza y el primero en la historia en tocar un "Solo
de Tabla en Vivo o Grabado" de ejecución y música
de danza. Incorporó muchos elementos folclóricos
egipcios como los ritmos beduinos de estilo Haggala y Oasis a
ese Solo de Tabla que seguimos escuchando hoy en día en
muchos discos compactos de danza y que muchos percusionistas continúan
copiando como Solo de Tabla estándar. Ahmed Hammouda también
incorporó varios estilos de redobles en los "tacs"
que serían tocados por igual en el "Ritmo Maqsoum"
a la cuenta de 1 y 2, luego seguido por pausas de un "dum"
a la cuenta de 3, y un "eslap"a la cuenta de cuatro
que se han convertido en los "Solos de Tabla Clásicos"
de todos los tiempos. Nagwa también contaba con Mohammed
Ayyad en Duff y Mazhar [duff: tambor de una sola cabeza hecha
con piel de cabra, mazhar: tambor muy grande], además de
una gran división de percusionistas.
En el solo de Violín algunas veces contaba con Hahmoud
El Gersha (Uno de los solistas de violín más sensuales
de Egipto que podía mezclar el sonido egipcio con el clásico
occidental y regresar al Báladi más enlodado y volver
a un tema bailable sobre tan sólo 4 compases de música).
También contaba con Samy El Bably en Trompeta (también
interpretado muchas veces en los discos compactos de Hossam Ramzy),
el único hombre capaz de hacer sonar una trompeta occidental
como si fuese un instrumento egipcio. En acordeón tenía
a Hassan Abu el Saud (del famoso disco compacto Saher El Accordion
[El mago del Acordeón], y, además, uno de
los más preferidos acordeonistas de Ahmed Adaweya). Algunas
veces, también contaba con Mohammed Hamidu en acordeón
(quien compuso muchos de sus temas para baile), y, en ocasiones,
contrataba a Mohammed Asfour (también de la banda de Ahmed
Adaweya). Pero el más preferido de todos era su músico
de Nay, Sayed Abu Sheffa. Abu Sheffa significa "el hombre
con el labio leporino" (paleta hendida), esto hace TOTALMENTE
imposible que una persona toque cualquier instrumento de viento.
Sin embargo, Abu Sheffa tocaba la flauta Nay y la flauta de bambú
egipcia Kawala como ninguno. Un sonido extremadamente ardiente
y una habilidad increíble para atrapar a cualquiera con
una nota musical ininterrumpida.
Aquellos que saben algo sobre danza egipcia, consideran a la verdadera
bailarina egipcia otra instrumentista más miembro de la
orquesta. Es la bailarina quien hace que la música cobre
vida, proporcionándole al sonido una existencia física
tridimensional. Interactúa con los músicos, los
inspira con su ejecución virtuosa al mismo tiempo que ella
se inspira con ellos, y piensa en el todo y se lo retrata a la
audiencia con una seducción estética. Al contar
con una banda tan extremadamente poderosa —y créanme que
nunca fue más fuerte que el grupo de músicos nombrado
anteriormente—, Nagwa era cada vez más y más musical,
rítmica y talentosa en sus ejecuciones de baile y música,
capaz de explorar lo imposible y llegar, osadamente, a donde nunca
había podido llegar antes ninguna otra bailarina.
Muchas de las coreografías y ejecuciones de Nagwa contienen
ese elemento de sorpresa y experimento al máximo de la
fusión, al mismo tiempo que adhieren a las formas más
puras de los campos del arte que están siendo fusionados.
Entendió perfectamente el báladi y el baile egipcio
clásico, tanto como TODOS los estilos de folclore egipcios,
árabes y norte africanos y la danza regular.
También estudió Baile Clásico Occidental,
Jazz y Tap; y, en algunas de sus actuaciones en el escenario,
la recuerdo positivamente habiendo hecho algo de Flamenco y hasta
Tango argentino.
El baile y la sorprendente personalidad de Nagwa no eran sólo
amados y admirados por la audiencia mundial que la amaba sino
también por compositores como el legendario Mohammed Abdel
Wahab, quien compuso especialmente para ella el tema para baile
"Amar Arbaatasher" (La Luna del día 14 del Mes
Lunar, que simboliza la cara más hermosa). Por supuesto,
la coreografía, el escenario, el vestuario y la ejecución
de dicha música coordinaba perfectamente con la calidad
de la composición.
Nunca olvido cuando, en 1998, fui a pasar una velada en el Hotel
Marriot del Cairo, en donde estaba bailando Nagwa, y pensé
para mí... —yo estaba un poco enajenado por el espectáculo—
ya que había algunos elementos que no estaba muy seguro
de que fueran adecuados para el espectáculo y quería
saber de donde provenía aquella fusión de Nagwa.
Entonces, se lo pregunté cuando ella se acercó a
mi mesa para bailar Ashara Baladi (Diez Báladi),
(Como se lo conoce en Egipto, es una secuencia de baile de la
danza folclórica pura urbanizada, acerca de la cual pueden
leer en éste sitio con el nombre de "Báladi",
también en otro artículo llamado "Zeinab").
En conclusión, Haamidu tocó la introducción
en acordeón, y ella bailó tan sensualmente, tan
perfectamente en tono y movimiento armónico con él
hasta que comenzó el ritmo, que hizo que el corazón
se me subiera directamente a la garganta y se me llenaran los
ojos de lágrimas. Sin mencionar el Solo de Tabla que ejecutó
después con Ali Ahmed Ali (El músico de Tabla en
aquel momento músico, maestro y entrenador de Mona El Said)
que hizo temblar el lugar, sumado al arrebato de aplausos de la
audiencia que casi lo hacen venirse abajo.
Muchas de las piezas de baile famosas bailadas en casi todos los
clubes nocturnos árabes/egipcios: Naasa, Mashaael, Ali
Loze, Shick-Shak-Shok, El Saidi y Amar Arbaatasher, eran, en realidad,
composiciones hechas para Nagwa Fouad, por mencionar algunas.
Le agradezco a Dios que, hasta el día en que estoy escribiendo
este artículo, el 21 de noviembre de 2001, en el vuelo
N° 8614 de la línea aérea VARIG, desde Buenos Aires,
Argentina, a Santiago, Chile, en una gira de talleres de danza
para ambos países, nuestra amada Nagwa Fouad sigue viva
y muy involucrada con el mundo del arte, la danza y la música;
y le pido a Dios que nos la guarde en buena salud y espíritu.
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