Badiea Masabny

Badeia tenía el control absoluto y era dueña del monopolio del entretenimiento en los clubes nocturnos del Cairo. Su orquesta, sus músicos, sus cantantes y sus bailarinas eran profesionales líderes; y, si observamos con más detención, descubrimos que casi todos ellos eran y siguen siendo el ejemplo de la excelencia y del pensamiento clásico.

Una libanesa que en sus tiernos 17 años decidió mudarse al Cairo en busca de una carrera artística porque su amor por el canto y el baile era más fuerte que cualquier poder de persuasión ejercido tercamente por su familia.

Badeia Masabny (se pronuncia Badiia Masubni) se mudó al Cairo y empezó a trabajar en algunos clubes nocturnos pequeños en donde la vida de entretenimiento estaba comenzando a florecer y prosperar, aunque, en su mayoría, estaba controlada por extranjeros occidentales, libaneses, sirios, ingleses, franceses, griegos, turcos, alemanes, americanos, etcétera …; ni siquiera las bailarinas y cantantes, ni las bailarinas y comediantes eran egipcias. Badeia se encontró con el apoyo y el aliento de sus compatriotas libaneses y sirios que estaban en el negocio del entretenimiento y para quienes presentó muchos espectáculos, bailó y cantó en sus bodas, y cantó el « Meijana» y el « Etaba» (estilos de lamento especiales de los libaneses y los sirios) que les traían recuerdos nostálgicos de sus hogares y los hacía sentirse mas cerca de su tierra madre.

Un joven actor libanés llamado Nageeb Elias El Rihany (representado por el famoso actor y director Aziz Eid Fa’ que lo envió a París a estudiar producción de películas y cinematografía) concurrió a una de las fiestas y bodas en las cuales cantaba y bailaba Badeia. Nageeb había sido introducido al mundo teatral egipcio por Aziz Fa’ en una de sus obras, un papel en una comedia que lo hizo muy famoso y le dio nombre y rostro. Sin embargo, a Nageeb no le agradaba demasiado la comedia e intentó con la tragedia, en donde falló hasta el punto de perder todas las propuestas laborales. Quebró y empobreció.

Después, Nageeb conoció a un representante no reconocido que creyó en él como comediante y financió su compañía de comedia. El joven actor Nageeb se dio cuenta de que así era como lo veía la gente y empezó a creer en sus habilidades como comediante. Entonces, escribió una obra teatral acerca de un pequeño granjero algodonero llamado Kesh-Kesh Beih (en el sistema turco, los estratos sociales se organizaban de la siguiente manera: Effendi = Señor, Beih= Caballero, Pasha = Príncipe) de la muy pequeña aldea de Kafr El Ballas y que va al Cairo a vender su cosecha. Vende la cosecha y va a uno de los clubes nocturnos a celebrar su gran venta del año. Kesh-Kesh Beih se acostumbra mucho a la vida nocturna, se da la gran vida entre bailarinas y cantantes y gasta todo su dinero. Vuelve a su hogar, siembra durante otra temporada y, al año siguiente, vende la cosecha y vuelve al Cairo para repetir, otra vez, toda la misma historia. A Nageeb le resultó muy fácil encontrar la heroína con quien compartir el papel principal de esta exitosa obra teatral, ya que se acordó de la hermosa libanesa que había conocido en una de las fiestas de bodas libanesas.

La audiencia amó la obra y la danza y el canto de Badeia, sin mencionar su belleza cautivante. Cantaron con ella muchas de las canciones que se convirtieron en grandes temas del momento:

“Ya mena-anesha Ya Betaaet Elloze Taali NelAb Fard We Goze” (Tu, niña hermosa y fresca que vendes almendras. Ven y juguemos: ¿simples o dobles?), y

“Yabol KeshaKesh Ya Tara? Kan Bas Eih Elli Gara?” (Oh Sr. KeshaKesh, me pregunto qué le puede haber pasado)

Cada noche, Badeia era muy cuidadosa en presentar una nueva rutina de baile, una canción nueva y un vestuario nuevo. Esto hacía que la audiencia estuviera siempre intrigada y ansiosa por ver con qué nuevos artificios los iba a cautivar. Toda esta fama y la admiración de la audiencia hicieron que a la joven Badeia se le abrieran varias puertas financieras y artísticas.

Durante el estrellato y el éxito de esta obra, el héroe y la heroína se casaron, y esto los convirtió aún más en el centro de atención. El matrimonio duró dos años completos, pero sin hijos, y se divorciaron. Badeia no continuó la obra con otros miembros sino que decidió empezar su propia compañía y alquiló un salón de baile en Emad El Deen, calle famosa en esos tiempos por sus clubes nocturnos, casas de entretenimiento y salones de baile. Fue así que formó su propia compañía de danza y espectáculos que presentaba todo tipo de bailes y cantos, recitadores de monólogos masculinos y femeninos, comedias cortas, y las bailarinas más hermosas de todo el país. Badeia presentaba una o dos rutinas de baile en las cuales cantaba junto a jóvenes coristas que cantaban y bailaban detrás de ella, y la noche terminaba con una gran presentación con varios estilos de danza egipcia que más tarde tomó el nombre de “RAKS SHAQUI” (Danza Oriental).

Por cierto, la danza egipcia pura se llama BÁLADI (aquello que es del país o de la casa donde se crece, o de mi país) (Por favor, remitirse al artículo en este sitio titulado “Zeinab”). En el salón de baile tan particular de Badeia, muchas bailarinas y cantantes, y grupos de bailarinas, folclóricas o no, presentaban varios espectáculos por noche. ¿Cómo sería la música? Habría una gran introducción con una gran orquesta y arreglos tanto de estilo egipcio como clásico; luego, una música de estilo bien egipcio que presentaría una variedad de estilos de danza y música de Egipto, del Medio Oriente e incluso extranjera; después, se pasaría al Báladi Egipcio para terminar con una gran final derivada de la música original de la introducción. Pueden encontrar música de este estilo en mis discos compactos Ro-He (EUCD1082) y Faddah (EUCD1614).

El éxito del club de Badeia continuó durante muchas temporadas consecutivas. Esto la llevó a comprar un terreno en “Meidan El Opera” (La Manzana Real de la Opera), un lugar muy famoso en el corazón del Cairo, y levantó un edificio magnífico donde había un teatro grande y un club nocturno de tamaño razonable que presentaba cantantes talentosos que más tarde se convirtieron en los Líderes en el ámbito del canto, como ser Ibrahim Hammouda, Farid Al Atrash, Mohamed Abdel Motteleb. También presentaba compositores famosos como Mahmoud El Sherif y músicos compositores como Ahmed Sherif, famoso por Wahawi Ya Wahawi (una canción muy conocida que los niños egipcios siguen cantando hoy en día durante el famoso mes religioso de Ramadán, cuando los musulmanes ayunan desde que sale el sol hasta que se pone), la canción Nebayyen Zein We Nedog El Wadaa (una canción famosa que dice « Veo bien el futuro y entiendo leyendo las conchas de mar» , cantada por las adivinadoras en las playas de Egipto) y la Canción de El Erque Soos, (la Canción del hombre del Jugo de Licor). Al lado del teatro y del club nocturno, había una cafetería y un bar en el primer piso y, en el segundo piso, un restaurante de categoría y un hermoso jardín terraza con una vista conjunta del Cairo viejo y del Cairo nuevo que quitaba la respiración.

El salón de baile de Badeia Masabny presentó y le ofreció al mundo las bailarinas legendarias que hoy conocemos como las STARS OF EGYPT™ (ESTRELLAS DE EGIPTO™): Taheyya Karioka, Samya Gamal, Naima Akef, Naima Gamal, Beiba Ezz Eddin, Beiba Ibrahim, Zuzu Mohammed, Juliet -a quien Badeia adoptó y le dio el nombre de Layla Al Shaqraa (Rubia Layla)- y Nadia Salama. La compañía de danzas de Badeia fue también escenario fuerte y pista de lanzamiento de muchas otras estrellas famosas, como Soraya Helmy y Ismail Yassin (dos de los comediantes más grandes de Egipto), y los escritores Abou El Saud Al Ibiary, Mahmoud Fahmy, Ibrahim El Qalawy y Fahmy Aman. Todos estos nombres dominaron el ámbito cinematográfico y los escenarios de los teatros y clubes nocturnos durante la década del cuarenta y un largo capítulo de la década del cincuenta, cuando Badeia huyó y regresó al Líbano después de la revolución de Egipto del 23 de julio de 1952, por temor a que el nuevo régimen republicano confiscara toda su fortuna.

En su época, Badeia produjo dos películas: “Layali AL Qahira” (Las Noches del Cairo) y “Maleket El Masareh” (La Reina De Los Teatros). (Actualmente, se están agregando los videos de baile de estas dos películas a la serie de videos “STARS OF EGYPT®“).

Después de divorciarse de Nageeb El Rihany, Badeia no se volvió a casar. Regresó al Líbano, como fuera mencionado anteriormente, después de venderle el centro artístico y todo lo demás a su estudiante Beiba Ezz Eddin. Abrió un restaurante en las laderas de la montaña libanesa y vivió allí hasta que sus cortinas finales se cerraron.

Bailarinas, cantantes, músicos, artistas y la audiencia del Medio Oriente le debemos a la fallecida Badeia Masabny un merecido reconocimiento por haber tenido la visión y la fuerza de crear el primer escenario que mostraba a todos las artes egipcias y árabes, y darnos todas las estrellas a quienes hoy admiramos y seguimos.

The Great Unknown - Part II

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